AÑO II

- 2006 -   


DOCUMENTOS
EL CUADRO DE LA ANUNCIACIÓN

En el pueblo Bretón de Carentoir existe un extraño cuadro pintado por un tal Fraval en 1718 “La Anunciación.”
El artista rinde en esta tela un homenaje vibrante a la Virgen y a los Templarios, cuyo recuerdo esta presente en esta pequeña iglesia través de una estatua yacente de madera de un Templario (solo se han encontrado dos mas en todo el mundo) y una doble reproducción del sello de la Orden dotado de una curiosa anomalía.


Mirando de cerca el cuadro podemos observar algunos detalles extraños. Su tamaño es asombroso para un edificio tan pequeño. Es una gran obra que podría ocultar perfectamente la Gran Obra. La alquimia de las formas y de los colores sobre la materia prima de la tela nos revela la alquimia del verbo, “ El Verbum Dismissum”, la palabra perdida de los alquimistas; Hay que recordar que los Templarios utilizaban el “Lenguaje de los Pájaros”, la Cábala, con una facilidad desconcertante. En la parte superior y en el centro del cuadro, aparece representado el creador, rodeado de la característica aureola.


Sujeta a la izquierda, junto a su Corazón, tiene una extraña bola verde que para nosotros es la Tierra. Hay un Arcángel coronado por una Cruz con una rosa en su centro ( hay quien relaciona este hecho con los Rosacruces) la obra además muestra otros Ángeles.


Por último aparece la Virgen, símbolo de la Madre Tierra fecundadora, de la que todo nace, “toma cuerpo” y hacia la que nos dirigimos de nuevo ( el polvo se convierte en polvo) Favaral la “acuesta” sobre su tela.
Esta Iglesia fue edificada en el siglo XII por los Templarios. Actualmente, es la fuente de una multitud de desafíos dejados por ellos.


Tal vez sea un mensaje para los hombres iniciados que tengan “sabiduría” como dice san Juan en su Apocalipsis.
La Iglesia del Templo de Carentoir esta dedicada al evangelista.

 
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