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Jean-Pierre Bayard nos dice en su obra El secreto de las
catedrales- es un vínculo armonioso entre el hombre y el
universo; ya sea entre los esquimales, los egipcios, los
celtas o cualquier otro pueblo, esta casa de la
esperanza es un lugar de equilibrio entre lo material y
lo espiritual. La arquitectura del templo, a la vez
simbólica y mágica, sólo puede ser concebida por aquel
que conoce el poder y la voluntad creadora de la
naturaleza.
El Padre confía a David los planos de este templo,
soñado por un pueblo; en el lugar más santo, en el
centro del Mundo, Salomón, del 1014 al 930 antes de
nuestra era. Materializa esta comunicación tierra/cielo;
en el libro I de los Reyes, las Crónicas, se describe la
construcción."
Salomón encarga la construcción del primer Templo de
Jerusalén al misterioso maestro Hiram-Abiff, poseedor
del conocimiento iniciático, que le habría sido
transmitido por su antepasado Tubal Caín, tal como
recoge la francmasónica
HIRAM LA LEYENDA
Adán comunicó a su hijo Seth que el mundo perecería por
el agua y el fuego. Los descendientes de Seth temían que
todo su saber se perdiera y construyeron dos columnas,
una de ladrillo y otra de piedra, sobre las que grabaron
todos sus conocimientos iniciáticos. Estas columnas,
encontradas por Hermes y por Pitágoras, según los versos
del 321 a 326 del citado manuscrito, pasan a ser las dos
columnas Jakin y Boaz, (o como se dice hoy en dia
Jacques Bernard haciendo mención al ultimo Maestre de la
Orden J.B. de Molay) situadas delante del Templo de
Salomón; las encontramos ante los templos masónicos.
Estas columnas Jakin y Boaz las encontramos; en la
entrada de la suntuosa Capilla masónica del Venerable
Palafox de la catedral de El Burgo de Osma. En las
estatuas de los intercolumnios de la derecha, está la
enigmática Balkis, reina de Saba. A su lado se
encontramos al rey Salomón, tan preciado por las
cofradías de constructores. Ambos forman la llamada
Pareja Real de la alquimia. El Caballero que vemos
representado en otra estatua junto a esta pareja para
muchos representa al Caballero Parsifal de la historia
del Santo Grial o a Judith.
En esta extraña catedral aparece un Moisés cornudo que
sostiene en sus manos las Tablas de la Ley en posición
invertida lo que parece indicar el mensaje críptico y
hermético del simbolismo implícito en gran número de las
estatuas de esta catedral.
En muchas Iglesias de Europa además de la de El Burgo de
Osma, se observan las columnas Jakin y Boaz, con la
estatua de Salomón y una escena de la muerte de Hiram;
una muerte rodeada de intrigas y envidias que no
obstante no le impidieron lanzar una sentencia antes de
morir asesinado:
"Muchos descendientes completarán mi trabajo y
construirían otros templos..."
Las pirámides como construcciones Histórico-esotéricas
Cálculos precisos, geometría perfecta, técnicas de
construcción avanzada, tecnologías que desconocemos,
estructuras y dimensiones imposibles, alineaciones
astronómicas... Los misterios sobre estas construcciones
aún no han sido descubiertos. Desde datar la fecha
exacta de la construcción de las pirámides, hasta el
enigma sobre como fueron levantados los grandes bloques
de piedra y su posterior traslado hasta el Valle de los
Reyes, pasando por la disposición de las pirámides de
Giza que se corresponde con la de las estrellas del
cinturón de Orión, y en donde el río Nilo representaría
a la Vía Láctea, así como los misterios de la Esfinge y
sus cámaras secretas..., todo es un enigma insondable en
torno a estos monumentos antiquísimos y a sus técnicas
constructivas.
La primera barrera con la que nos encontramos, es el
tiempo transcurrido además de ese gran problema que han
tenido siempre los historiadores, egiptólogos y
estudiosos bíblicos al tratar de profundizar en la
religión y los orígenes de la civilización egipcia a
través de los códices de los copistas medievales. Los
problemas que presentan los antiguos códices donde
fueron copiados los textos clásicos durante la Edad
Media son debidos a que los copistas romanos de la época
o los frailes medievales no entendían los textos que
reproducían, por lo que los errores ortográficos son muy
corrientes. Por ello son considerados culpables de que
tratados como Sobre los dioses que fundaron ciudades en
Egipto o Sobre el honor pagado a los inmortales y la
construcción de los templos para ellos, del historiador
Diodoro de Sicilia simplemente no existen y eso que
formaron parte de los 40 volúmenes de la historia
universal escrita por Diodoro.
Algo muy parecido debió suceder con los subterráneos del
célebre Laberinto. Nadie sabe que habia en las extrañas
galerías de este monumento, cuya visita fue prohibida a
Herodoto y a Estrabón. Plinio el Viejo fue un
privilegiado que tuvo acceso a este enigmático lugar de
"oscuras galerías con columnas de piedra, efigies de
dioses, estatuas de reyes y extrañas repugnantes
figuras". Por ello debemos de preguntarnos que fue lo
que vio Plinio que le resultó tan espantoso?.
El hallazgo en Giza, hace una década, de un poblado y de
un cementerio atribuidos oficialmente a los obreros de
las pirámides, no ha podido terminar con el misterio que
rodea a la construcción de estos monumentos. Se han
encontrado innumerables esqueletos que presentan
horribles fracturas y mutilaciones que sin duda hacen
pensar en rituales de sacrificios.
También es cierto como dice el Griego Proclo ( Siglo V
dc.)que las pirámides egipcias eran centros de
observación astronómica y, en cambio, se aprueben las
manifestaciones de Herodoto (s. V a.C.) cuando escribe
que estos monumentos fueron lugares de enterramiento de
faraones tiránicos.
El diluvio
Carmen Machado en su artículo Egipto, memorias de la
Atlántida, nos dice que "en el templo de Edfu, que esta
ubicado entre Luxor y Asúan, están grabados los
denominados Textos de la Construcción, datados en torno
al 2.000 a. En estos textos se habla del Gran Montículo
Primitivo, un lugar donde se suponía que había comenzado
el tiempo y que algunos investigadores asocian con la
protuberancia de roca natural que se encuentra debajo de
la Gran Pirámide. También se menciona a unos enigmáticos
"Siete Sabios", que iniciaron los trabajos de
construcción en el Gran Montículo Primitivo y fueron
dotados de conocimientos que sobrevivieron a un
cataclismo que asoló el planeta Tierra. Según los Textos
de Edfu procedían de una isla, la "Tierra de los
Primitivos", que fue destruida por la acción de las
aguas. Los que sobrevivieron se convirtieron en Egipto,
en "Dioses Constructores" o "Señores de la Luz" y
crearon una hermandad secreta cuyos miembros se
transmitían; los conocimientos procedentes de su antigua
cultura.
Manuel José Delgado, en su artículo Dendera: La conexión
con los dioses, nos explica que en el templo de Dendera,
al sur de Egipto, se encuentran importantes indicios del
origen atlante de la civilización egipcia, huellas del
conocimiento tecnológico en posesión de los sacerdotes.
Sir Norman Lockyer, el famoso astrónomo británico
estudioso de Stonehenge, nos dice que Dendera era mucho
más antiguo y que se había construido en alineación con
Sirio. Herta von Dechend yGiorgio de Santillana nos
dicen que el movimiento de precisión de los equinoccios
se conocía desde antigüedad.
La tradición astronómica egipcia tuvo continuidad en la
Europa del medievo de la mano de unos pocos arquitectos,
que rescataron antiguos saberes para utilizarlos en sus
construcciones. Prueba de ello son los numerosos
zodiacos grabados en los templos, cuya influencia podría
haber determinado la ubicación final de las catedrales
del norte de Francia.
Pocos son los que se han preguntado qué hacen los signos
del zodiaco, grabados alrededor de la imagen de Cristo
en la portada de varios templos europeos "como por
ejemplo en la basílica de la Magdalena de Vézelay, o la
catedral de San Lázaro de Autum de Francia y en España
tenemos el monasterio de Santa María de Ripoll en Girona
y también la iglesia del Panteón Real de San Isidoro en
León (1090-1095).
En algunos escritos alquímicos de los siglos XIII y XIV
se conservan sorprendentes representaciones del zodíaco
egipcio. La imagen de la diosa celeste Nut, quien daba a
luz al disco solar todas las mañanas, Ra, es
representada como una parturienta, acicalada con los
atuendos de una mujer medieval, rodeada de todos los
signos del zodíaco.
Los gremios
Javier Ares en su artículo El resurgir de la tradición
atlante nos dice que “un gremio muy activo es el de los
constructores y canteros, cuyos Misterios se celebraban
en logias próximas a las obras. Sus herramientas
–martillo, compás, etc.-, sirvieron de simbolismo
sagrado a una comunidad de iniciados que aún perdura: la
francmasonería, en cuyo seno la divinidad toma la forma
de un constructor perfecto, el Gran Arquitecto del
Universo.
De Isis a María
Fulcanelli, en su obra El misterio de las catedrales nos
dice al comentar la figura de la Virgen Maria en Notre
Dame de Paris:
"De cara a la plaza -y en lugar de honor-, aparece la
alquimia representada por una mujer cuya frente toca las
nubes. Sentada en un trono, lleva un cetro -símbolo de
soberanía- en la mano izquierda, mientras sostiene dos
libros con la derecha, uno cerrado (esoterismo) y el
otro abierto (exoterismo). Entre sus rodillas y apoyada
sobre su pecho, colocase la escala de nueve peldaños
-scala philosophorum-, jeroglífico de la paciencia que
deben tener sus fieles en el curso de las nueve
operaciones sucesivas de la labor hermética. "La
paciencia es la escala de los Filósofos -nos dice
Valois- y la humildad es la puerta de su jardín; pues a
todos aquellos que perseveren sin orgullo y sin envidia,
Dios les tendrá misericordia."
Así, la catedral se nos presenta fundada en la ciencia
alquímica pues la Virgen- Madre, despojada de su velo
simbólico, no es más que la personificación de la
sustancia primitiva que utilizó, para realizar sus
designios, el Principio creador de todo lo que existe.
Tal es el sentido, de la singular epístola que se lee en
la misa de la Inmaculada Concepción de la Virgen, cuyo
texto dice:
"El Señor me tuvo consigo al principio de sus obras,
desde el comienzo, antes que criase cosa alguna. Desde
la eternidad fui predestinada, y antes que fuese hecha
la tierra. Aún no existían los abismos, y yo había sido
ya concebida. Aún no habían brotado las fuentes de las
aguas; aún no estaba asentada la pesada mole de los
montes; antes de que hubiese collados yo había ya
nacido. Aún no había hecho la tierra, ni los ríos, ni
los ejes del globo de la tierra. Cuando Él extendía los
cielos, estaba yo con Él; cuando con ley fija y valla
encerraba los abismos; cuando arriba consolidaba el
firmamento, y ponía en equilibrio los manantiales de las
aguas; cuando circunscribía al mar en sus términos, y
ponía ley a sus olas para que no traspasasen sus
linderos; cuando asentaba los cimientos de la tierra,
con Él estaba yo concertándolo todo."
Nos enseña la Letanía que la Virgen es el Vaso que
contiene el Espíritu de las cosas: Vas espirituale.
"Sobre una mesa, a la altura del pecho de los Magos -nos
dice Etteilla-, estaban, a un lado, un libro o una serie
de hojas o de láminas de oro (el Libro de Thoth), y, al
otro, un vaso lleno de licor celeste-astral, compuesto
de un tercio de miel silvestre, una parte de agua de la
tierra y una parte de agua del cielo... El secreto, el
misterio, estaba, pues, en el vaso."
Esta Virgen es la dispensadora de la sustancia pasiva, a
la cual anima el espíritu solar. María, Virgen y Madre,
es pues, la forma; Elías, el sol, Dios Padre, es emblema
del espíritu vital. De la Unión de estos dos principios
nace la materia viva, sometida a las vicisitudes de las
leyes de mutación y de la continuidad. Y nace Jesús, el
espíritu encarnado, el fuego que toma cuerpo en las
cosas, tal como las conocemos aquí abajo:
Y EL VERBO SE HIZO CARNE,
Y HABITÓ ENTRE NOSOTROS
Por otra
parte, la Biblia nos dice que María, madre de Jesús, era
de la rama de Jesé. Ahora bien, la palabra hebrea Jes
significa el fuego, el sol, la divinidad. Ser de la rama
de Jesé equivale, pues, a ser de la raza del sol, del
fuego. El mismo nombre de Jesús ( JES_US) se nos
presenta en su esplendor divino: fuego, sol, Dios.
En el Ave Regina, la Virgen es adecuadamente llamada
Raíz (Salve, radix), para señalar que es inicio del
Todo. "Salve, raíz por la cual la Luz ha brillado sobre
el mundo."
Nos dice Ares: "Todos los historiadores reconocen que la
temática artística de la Virgen María con el niño en el
regazo, que tanta difusión tuvo en la escultura del
románico y gótico, tienen un origen egipcio. En el Valle
del Nilo esta misma iconografía era la empleada para
representar a la diosa Isis con su pequeño hijo Horus
sobre el regazo, desde las primeras dinastías (2500
a.C.). Empleada, seguramente, por los coptos para sus
representaciones marianas, fácilmente pudo haber sido
éste el origen de tan extraño matrimonio artístico y su
posterior difusión en Occidente. Así, existen varias
tradiciones heréticas seguidas por diferentes sociedades
secretas del Medievo, que podrían dar una explicación a
este enigmático entramado histórico. Son muchas las
herejías medievales que giraron en torno a una misma
idea: Jesús estuvo casado con María Magdalena, llamada
también María de Betania, hermana de Lázaro y Marta. La
Magdalena primero huyó a Egipto y de ahí embarcó hacia
el sur de Francia acompañada de sus hijos y hermanos.
Según estas creencias, con ella habría ido también el
famoso Grial, que en ningún modo fue el cáliz de la
Última Cena, sino la propia Magdalena: la portadora de
la sangre de Cristo.
Cabe preguntarse: ¿A quién pertenece la devoción
existente en las grandes catedrales del norte de
Francia: a Notre-Dame, María, la madre de Jesús, o, por
el contrario, a la figura de María Magdalena?.
Según Ares-, no sería muy arriesgado afirmar que el
ideal cristiano que emana de la figura de la Virgen
María, o de la Magdalena si nos centramos en el
movimiento herético, está muy relacionado con el
significado teológico de la diosa egipcia Isis, esposa
de Osiris el dios, que al igual que Jesús, resucitó de
entre los muertos.
La figura de Osiris fue relacionada desde las primeras
dinastías egipcias con la constelación de Orión. Ésta,
según los textos de las pirámides (2.400 a.C.),
desempeñaba un importante papel en los ritos funerarios
muy en relación con la figura de Isis, vinculada a la
estrella Sirio, la más brillante de la constelación del
Can Mayor. En este sentido, hace exactamente una década,
el ingeniero belga Robert Bauval planteó la posibilidad
de que una serie de pirámides del Valle del Nilo fueran
ubicadas en un lugar determinado con el fin de formar
sobre la superficie terrestre un esquema idéntico al
formado por las estrellas de la constelación de Orión.
Ya hemos dicho que la figura de Isis fue identificada
con la Virgen María o la Magdalena, de esta ultima en
círculos esotéricos se dijo que durante su estancia en
Egipto realizó los ritos iniciáticos de Isis. Tan
intrigante cuestión en una antigua tradición medieval de
origen gitano. En ella se dice que las catedrales
góticas que poseen la advocación de Nuestra Señora en el
norte de Francia, fueron edificadas por sus arquitectos
de manera que formaran una imagen reflejada de la
constelación de Virgo -Nuestra Señora- sobre el suelo.
Louis Charpentier en su libro El misterio de la catedral
de Chartres, nos dice que no ha podido confirmarse sobre
un plano, ya que no coincide la posición de las
catedrales con la situación de las estrellas de la
constelación de Virgo.
Según Fulcanelli: "Nosotros sabemos que la diosa Isis es
la madre de todas las cosas, que las lleva a todas en su
seno, y que sólo ella es la dispensadora de la
Revelación y de la Iniciación. Profanos, que tenéis ojos
para no ver y oídos para no oír, ¿a quién dirigiríais,
sino, vuestras plegarias? ¿Ignoráis que sólo puede
llegarse hasta Jesús por la intercesión de su Madre;
sancta Maria ora pro nobis? Y la Virgen es representada,
para vuestra instrucción, de pies sobre la media luna y
siempre vestida de azul. Color simbólico del astro de la
noche.
Monjes y constructores
Rafael Alarcón nos dice en su obra A la sombra de los
templarios que "para los constructores célticos y
asimilados, los maestros druidas se personifican en esos
ermitaños y monjes constructores, que, sin estudiar en
ninguna escuela, sólo por el contacto con la naturaleza
y la inspiración Divina, adquieren milagrosamente unas
nociones constructivas que les permiten levantar
catedrales, tender puentes y estructurar una red de
caminos y calzadas de primer orden. Como es el caso de
los monjes Virila y Bastario, o los ermitaños Domingo de
la Calzada y Juan de Ortega, por hablar sólo de los más
populares en la España medieval y jacobea.
De este modo, los constructores se hacen monjes o viven
bajo la protección de algún monasterio viajando de una a
otra comunidad, o bien se hacen ermitaños y
circunscriben su actividad constructivo-didáctica a una
región determinada. Al menos en los primeros momentos de
este peligroso período, cuando tras las invasiones
bárbaras y árabes el mundo hispano pierde la estabilidad
social y política, la vida resulta algo insegura y las
actividades intelectuales desaparecen o quedan
adormecidas, resultando los monasterios o las
comunidades eremíticas el último refugio donde el saber
se va a exiliar voluntariamente, para retornar de allí
triunfante y enriquecido haciendo posible esa
floreciente cultura de la civilización medieval.
Christian Jacq y François Brunier han señalado muy
exactamente esta interdependencia en Le message des
batisseurs de Cathedrales:
"El monje medita en su celda con el fin de adivinar los
designios divinos, el tallista de la piedra los hace
perceptibles en la escultura de manera que la Humanidad
adquiera conciencia. Uno y otro son auténticos
pontífices, ya que construyen un puente entre lo oculto
y lo aparente. El arte de la Edad Media no es espiritual
ni materialista, ya que ambas vías se extravían
igualmente cuando se afirman de una manera separada. Si
la ciencia espiritual del abad no hubiera recibido la
asistencia del arte escultor, hubiera seguido siendo un
recipiente vacío y sólo hubiera interesado a un número
muy reducido de individuos. Si la ciencia del maestro de
obra no hubiera recibido la asistencia de la plegaria
del abad, habría sido únicamente una magnífica técnica.
El abad y el maestro de obra no son materialistas ni
espiritualistas. Saben que la vida es, a la vez,
ascensión y encarnación, meditan y crean."
El
Gótico
Según dice Bayard, “son muchas las dudas entorno a la
expresión “arte gótico”; se relaciona sobre todo con el
arte de los godos, ese antiguo pueblo germánico asentado
cerca del Báltico”, que se expandió por diversos puntos
de Europa (visigodos en España, ostrogodos en
Italia).También nos dice que “el arte gótico no es un
estilo único; en cada zona se le dio una interpretación
diferente y surgieron distintas “escuelas” o corrientes.
La decoración también evoluciona: a finales del siglo
XIII, triunfa el estilo estrellado, mientras que en los
siglos XIV y XV lo hará el flamígero”.
Fulcanelli En El misterio de las catedrales; hace una
pregunta muy interesante al respecto de la expresión
arte gótico y de su controvertido origen: “¿Por qué han
sido tan pocos los lexicólogos que han acertado?”; y
añade: “Por la sencilla razón de que la explicación debe
buscarse en el origen cabalístico de la palabra más que
en su raíz literal.
Autores perspicaces impresionados por la semejanza que
existe entre gótico y goético, creyeron que existía una
relación estrecha entre el Arte gótico y el Arte goético
o mágico. Para otros el arte gótico no es más que una
deformación ortográfica de la palabra argótico; La
catedral es una obra de art goth o de argot. Se define
argot como “una lengua particular de todos los
individuos que tienen interés en comunicar sus
pensamientos sin ser comprendidos por los que les
rodean”. Es, entonces cábala hablada. El arte gótico es
el art got o cot (Xo), el arte de la Luz o del Espíritu.
Es una de las formas derivadas de la Lengua de los
pájaros, madre y decana de todas las demás, la lengua de
los filósofos y de los diplomáticos. Es aquélla cuyo
conocimiento revela Jesús a sus apóstoles. Es ella la
que enseña el misterio de las cosas y descorre el velo
de las verdades más ocultas. Los antiguos incas la
llamaban Lengua de Corte, porque era empleada por los
diplomáticos, a los que daba la clave de una doble
ciencia: la ciencia sagrada y la ciencia profana. En la
Edad Media, era calificada de Gaya ciencia, Lengua de
los dioses.
Sobre el desarrollo de la arquitectura, Bayard nos dice
que “los temores del año mil hacen nacer un nuevo
espíritu religioso. Los monjes salen a predicar una
nueva conversión y a incitar al arrepentimiento. Los
monasterios reciben importantes donaciones de los
caballeros preocupados por alcanzar la gracia divina;
las abadías deben albergar a los fieles y dan cobijo a
los peregrinos. Se construyen capillas, iglesias y
abadías. Los benedictinos son cada vez más activos; los
cistercienses determinan el carácter del arte monumental
con su austeridad, que los templarios suscriben. Los
edificios templarios son principalmente iglesias
parroquiales, pues esta comunidad no siempre tiene un
capellán que se ocupe del culto conventual. Todas estas
órdenes emplean constructores laicos que conviven con
los hermanos legos”.
A la nueva corriente de pensamiento que iniciara San
Agustín “corresponde una arquitectura nueva que se
inspira en el mundo legendario y se enriquece con el
pensamiento celta representado hasta el siglo VI.
El arte de la construcción pasa los laicos. Las
construcciones se realizan por especialistas. Los
obispos hacen indulgencias y reciben enormes beneficios.
Las parroquias pequeñas buscan otras fuentes de
ingresos. Se organizan peregrinaciones a los templos que
poseen reliquias. Se reemplaza la antigua iglesia
románica, por una construcción más amplia y de un estilo
totalmente nuevo. Se derriban monumentos para edificar
según el nuevo estilo”. En trescientos años, Europa
utilizó más piedra que el antiguo Egipto en milenios. La
catedral gótica ocupa el lugar de la catedral románica,
que había ido ganando en altura y en esbeltez de las
bóvedas. Se busca esta elevación hacia el cielo, hacia
la luz, glorificación de Dios. Para dar mayor relieve a
las santas reliquias, se hace entrar la luz abriendo
vanos en los muros hasta rozar el límite de su
resistencia”. Como nos dice Almazán, “la catedral es el
lugar de encuentro ideal de uno consigo mismo, con la
divinidad y lo numinoso. Es la construcción humana que
más propicia a la meditación. La catedral gótica es como
una gran caja de resonancia de energías telúricas, a la
vez que constituye la construcción ideal para marcar el
espacio y tiempo sagrado en el que el ser humano se
adentra en su esencia espiritual más profunda. Cierto es
que no hay templo cristiano con mayor exaltación de la
fe, pero asimismo es un gran libro pétreo de simbolismo
arquetípico, especialmente el alquimista...
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