AÑO II

- 2006 -   


 MINUTA DE PUEBLA
Reunión Oficial de la Orden con el Arzobispo de Puebla de los Ángeles
Una reunión llena de Buenas nuevas
s
De izq. a der: Fr.+ Roberto A. Molinari K. - Prior de México
Mons. Rosendo Huesca Pacheco - Arzobispo de Puebla
S.+ Trinidad Carrillo

Tuvimos la oportunidad de reunirnos con el Arzobispo de la Arquidiócesis de Puebla Mons. Rosendo Huesca Pacheco, con quien tuvimos la oportunidad de tratar asuntos relacionados con la Orden en esa ciudad. En dicha oportunidad intercambió impresiones el Comendador de México, acompañado por el Preceptor de la ciudad de las “cien iglesias” (como se la llama a Puebla de los Ángeles).

¿QUE ES PUEBLA?

Puebla de los Ángeles, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, situada al pie de los cerros de Loreto y Guadalupe, fue la segunda ciudad que se fundó en el virreinato de Nueva España —en territorio hoy mexicano— en el año de 1531. Haciendo honor a su nombre, «lugar que se puebla», la urbe creció y fue expandiéndose de acuerdo al recto trazado de sus calles. También conocida como Angelópolis, y hasta 2002 como Puebla de Zaragoza, la leyenda atribuye dicha fundación a la voluntad de los ángeles y acaso esto explique su ubicación en las alturas.

Hoy la Heroica Puebla de Zaragoza, municipio y capital del Estado de Puebla (México) es la cuarta ciudad más grande e importante de México, sólo después del Distrito Federal, Guadalajara, Monterrey de acuerdo al último censo realizado en el 2005; y a la vez la cuarta área metropolitana más grande de México. Es una ciudad hermosa donde lo antiguo y lo nuevo se encuentran: los talleres de artesanía y Talavera, los rascacielos y los edificios de tipo colonial de 400 años de antigüedad.

S+. Trinidad Carrillo - Preceptor de Puebla

¿DE QUE SE HABLO?

En la casa particular del Arzobispo Mons. Rosendo Huesca Pacheco, - luego de la entrega de documentación de la Orden Templaria en México-;  se trataron diversos asuntos vinculados a la actividad de nuestra amada Orden en la mencionada ciudad, por lo que la sorprendente apertura del Prelado (y su conocimiento del Temple) condujo las conversaciones por un excelente camino no solo de cordialidad sino de acuerdos que permitirán – de ahora en mas -, la libre actividad de la Orden en una ciudad llena de cristianismo. Como corolario del encuentro su eminencia ofreció a su secretario particular para integrarse a las filas del Temple.

 
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