AÑO II

- 2006 -   


EL CÓDIGO DA` VINCI - “ENTRE LA REALIDAD Y LA FICCIÓN”

Por Fr.+ Roberto A. Molinari Kroker

Comendador de México

El Código Da Vinci es una novela de ficción anti-católica cuyo libro ha resultado ser un éxito de ventas en todo el mundo. Con más de 30 millones de ejemplares vendidos, traducida a 30 idiomas y con los derechos para la película en manos de “Columbia Pictures” dirigida por Ron Howard[1] (con Tom Hanks de protagonista). Todos los que leímos alguna vez el libro (si nosotros lo hicimos para poder hablar de ello claro esta) sabemos a donde apunta toda este asunto.

Ahora, ¿esto es reflejo de un mayor interés por la religión? ¡Ojala fuera así! Pero no lo es. Esos libros no abren perspectivas para encontrar sentido a la propia vida, sino que proporcionan vanas satisfacciones a una curiosidad morbosa. No dejan en el lector sino el pozo inquietante de la duda, o la sensación de frustración que produce la experiencia de ver cómo se desvanecen sus principios interiores.

Si el interés que suscitan fuese eco de una verdadera preocupación por la religión, se abriría un camino de esperanza a mucha gente que necesita felicidad y paz en un mundo tan tenso y revuelto como el que vivimos. Pero eso no es posible sino (como en algunos lamentables casos) mediante el “Merchandising” de las promesas “Metálicas” (léase dinero) de las pseudos sectas como la “Iglesia Universal del Reino de Dios”[2] con su tristemente celebre frase "PARE DE SUFRIR", donde niegan el “Pecado original” y el “Bautismo de los niños”, mediante el uso del “Evangelio de la prosperidad”.

Solo se trata de un acontecimiento propio de la cultura de masas. Los protagonistas se ven envueltos en un thriller de aventura, descifrando la simbología secreta en la pintura de Leonardo Da Vinci ¿y lo demás?, es simple, necesitamos respondernos muchas preguntas pero no somos capaces de investigar y a ello conlleva que aparece entonces el genio de Dan Brown y nos vende verdad a sabiendas que las masas están ávidas de respuestas y como hay mucho ignorante suelto en este mundo muchas personas por falta de conocimiento o quizás de un manejo mediático más fluido se dejan engañar por “conocedores de la Historia” donde, según dicen algunos “…la escriben los que ganan”, pero: ¿quien es el que realmente gana con todo esto? Es simple, “a los bolsillos de los que nos venden “Pan y Circo” y lo mas lamentable TODOS COMPRAMOS.

 

¿No me creen? – sigan leyendo –

 Como sucede siempre que hay millones de dólares en juego, ha habido una guerra de valoraciones acerca de las cifras de espectadores el pasado fin de durante su proyeccion. La productora de esta película intenta vender la idea de que ha sido un éxito, aunque todos reconocen que mucho menor que el esperado. Según los datos que publica la prensa especializada, ha alcanzado cifras altas pero no ha batido ningún récord de recaudación. En Estados Unidos, los 77 millones de dólares conseguidos en los tres primeros días son una cifra aparente, aunque más que discreta frente a los 114 de Spider-Man, los 108 de La guerra de las galaxias 3 y de Shrek 2, o los 102 de la última de Harry Potter. Este dato se minimiza más aún si tenemos en cuenta la gigantesca campaña publicitaria de la que ha ido precedida..

¿Por qué entonces se compran, se leen, se llevan al cine y se habla tanto de estas obras?

No olviden que solo se trata de una oferta comercial que acierta a proporcionar un producto que llama la atención o suscita interés. Quizá porque apuntan a realidades que están más allá de la propia existencia materializada donde nos hallamos inmersos día a día. En el fondo de propio yo, todos percibimos que hay algo que nos supera y que no podemos domar a nuestro arbitrio. Un algo que no se deja conocer del todo cuando lo miramos con ligereza o con afán de someterlo. ¿Es el destino, la casualidad, una gran conspiración, o Dios? Todo lo que pueda saciar nuestra curiosidad acerca de lo que está más allá de nosotros, en el fondo interesa.

Si a todo eso se añade, como sucede en El Código Da Vinci, una acción trepidante y una tesis de fondo que, aunque sea con tan burda torpeza, busca desacreditar lo que se nos ha enseñado sobre Jesucristo y la Iglesia Católica, el atractivo resulta mayor. Mas cuando muchos buscamos – insisto – respuestas donde no las hay pero claro como necesitamos creer, lo que venga sera bien venido o acaso ¿quien no quiere una Iglesia se incomode al recordarle de vez en cuando de normas éticas que se salta con frecuencia? Y claro al terminar de leer a Dan Brown o de ver la Película lo hace con una extraña sensación de bienestar y la respuesta obvia: ¡Ya me parecía a mí que no tenía que creer en eso, ni seguir una moral tan exigente! ¡Si sólo es la imposición arbitraria de Constantino y sus secuaces!

Ahora analicemos el asunto ¿Por qué esta novela ha tenido tanto éxito?, justamente en el manejo de la Historia - que muy pocos conocen - y que de acuerdo al “de quien viene” muchos ilusos creen que guarda cien por ciento de verdad cuando en realidad lo que guarda es un pequeño porcentaje de historia y un gran porcentaje de fantasía. Analicemos un poco más:

 ¿CUAL ES EL MENSAJE QUE TRANSMITE ESTA NOVELA?

·         Jesús no es Dios: Claro es que Dan Brown descubrió que ningún cristiano pensaba que Jesús es Dios hasta que el emperador Constantino lo deificó en el concilio de Nicea del 325[3]. (ver nota al pie)

·         Jesús tuvo como compañera sexual a María Magdalena; sus hijos, portadores de su sangre, son el Santo Grial (sangre de rey = sang real = Santo Grial), fundadores de la dinastía Merovingia en Francia (y antepasados de la protagonista de la novela).

·         Jesús y María Magdalena representaban la dualidad masculina-femenina (como Marte y Atenea, Isis y Osiris); los primeros seguidores de Jesús adoraban "el sagrado femenino"; esta adoración a lo femenino está oculta en las catedrales construidas por los Templarios, en la secreta Orden del Priorato de Sión -a la que pertenecía Leonardo Da Vinci- y en mil códigos culturales secretos más.

·         La malvada Iglesia Católica inventada por Constantino en el 325 persiguió a los tolerantes y pacíficos adoradores de lo femenino, matando millones de brujas en la Edad Media y el Renacimiento, destruyendo todos los evangelios gnósticos que no les gustaban y dejando sólo los cuatro evangelios que les convenían bien retocados.

·         En la novela el maquiavélico Opus Dei trata de impedir que los héroes saquen a la luz el secreto: que el Grial son los hijos de Jesús y la Magdalena y que el primer dios de los "cristianos" gnósticos era femenino.

¿PERO,DONDE ESTA EL EJE DEL PROBLEMA?

Es simple la mala noticia es que en ningún momento el libro aduce que es una novela Historia Ficción en un pasado alternativo o una Europa imaginaria. Se intenta vender como erudición, investigación histórica y trabajo serio de documentación. En una nota al principio del libro, el autor, Dan Brown, declara: "todas las descripciones de arte, arquitectura, documentos y rituales secretos en esta novela son fidedignas". Como veremos, esto es falso: los errores, las invenciones, las tergiversaciones y los simples datos malversados abundan por toda la novela. La pretensión de erudición cae al suelo al revisar la bibliografía que ha usado: los libros serios de historia o arte escasean en la biblioteca de Brown, y brillan en cambio las para-ciencias, esoterismos y pseudos-historias conspirativas.

Pero eso no impide a la prensa alabar el "trabajo histórico" que hay tras el libro. ¿?

Por ejemplo, el Chicago Tribune se maravillaba de cómo el libro contiene "historia fascinante y documentada especulación que vale varios doctorados"; el New York Daily News decía "su investigación es impecable"; el crítico de El Periódico de Catalunya (12/12/03) Ramón Ventura dice que "entender la novela como un panfleto anticristiano es no entender lo que es: un relato de aventuras por los espacios poco conocidos de la historia, donde se  combinan los misterios de la religión con los enigmas del arte; Dan Brown escribe con la pasión y la erudición de Matilde Asensi en El último Catón".

La editora del libro en España, Aránzazu Sumalla, que ha encontrado una mina de oro para su pequeña editorial Umbriel (El Código Da Vinci vende 2.400 libros al día en España, 125.000 en los primeros 50 días), no entiende que en la página web del Opus Dei se critique negativamente el libro, que presenta al Opus como una secta destructiva dispuesta al asesinato y otras técnicas magiosas, con el detalle de que el asesino Silas es numerario y lleva un cilicio como autoflagelacion.

Según la editora "se trata de una obra de ficción". Pero Dan Brown, en su propia página web, dice bien claro que no ha escrito sólo una novela llena de despropósitos para divertir: "Como he comentado antes, el secreto que revelo se ha susurrado durante siglos. No es mío. Es cierto que puede ser la primera ocasión en que el secreto se desvela con el formato de un thriller popular, pero la información no es nueva. Mi sincera esperanza es que El Código Da Vinci, además de entretener a la gente, sirva como una puerta abierta para que empiecen sus investigaciones".

El resultado es que las ventas de libros pseudohistóricos sobre la Iglesia, los evangelios gnósticos o apócrifos, la mujer en el cristianismo, las diosas paganas, etc. se han disparado: la Web de libros Amazon.com es la primera beneficiada, enlazando El Código Da Vinci con libros de pseudos historia neopagana, feminista radical y new age.

La ficción es la mejor forma de educar a las masas, y disfrazada de ciencia (historia del arte y de las religiones en este caso) engaña mejor a los lectores. Como afirma el dicho: "calumnia, que algo queda, y si calumnias con datos que suenen a científico -aunque sean inventados- queda más".

AHORA BIEN ¿POR QUE TUVO ÉXITO?

Toda la base "histórica" de Brown descansa sobre una fecha: el concilio de Nicea del año 325[4]. Según sus tesis, antes de esta fecha, el cristianismo era un movimiento muy abierto, que aceptaba "lo divino femenino", que no veía a Jesús como Dios, que escribía muchos evangelios. En este año, de repente, el emperador Constantino, un adorador del culto -masculino- al Sol Invicto se apoderó del cristianismo, desterró a "la diosa", convirtió al profeta Jesús en un héroe-dios solar y montó una redada a la manera “stalinista” para hacer desaparecer los evangelios que no le gustaban. ¿?

Para cualquier lector con algo de cultura histórica esta hipótesis resulta absurda por al menos dos razones:

1.      Tenemos textos que demuestran que el cristianismo antes del 325 no era como dice la novela y que los textos gnósticos eran tan ajenos a los cristianos como lo son actualmente las publicaciones "new age.

2.      Incluso si Constantino hubiese querido cambiar así la fe de millones ¿cómo habría podido hacerlo en un concilio sin que se diesen cuenta no sólo millones de cristianos sino centenares de obispos? Muchos de los obispos de Nicea eran veteranos supervivientes de las persecuciones de Diocleciano, y llevaban sobre su cuerpo las marcas de la prisión, la tortura o los trabajos forzados por mantener su fe. ¿Iban a dejar que un emperador cambiase su fe? ¿Acaso no era esa la causa de las persecuciones desde Nerón: la resistencia cristiana a ser asimilados como un culto más? De hecho, si el cristianismo antes del 325 hubiese sido tal como lo describen los personajes de Brown y muchos neognósticos actuales nunca habría padecido persecución ya que habría encajado perfectamente con tantas otras opciones paganas. El cristianismo fue siempre perseguido por no aceptar las imposiciones religiosas del poder político y proclamar que sólo Cristo es Dios, con el Padre y el Espíritu Santo.

¿Jesús es Dios – La controversia?

En la novela, el personaje del historiador inglés Teabing afirma que en Nicea se estableció que Jesús era "el Hijo de Dios". Un repaso a los evangelios canónicos, escritos casi 250 años antes de Nicea, muestra unas 40 menciones a Jesús como Hijo de Dios. Brown lo que está haciendo es copiar de uno de los libros pseudohistóricos que más ha plagiado para hacer su best-seller, Holy Blood,Holy Grial, en el que se afirma que "en Nicea se decidió por voto que Jesús era un dios, no un profeta mortal".

La verdad es otra. Los cristianos siempre han pensado que Jesús es Dios y así figura en los evangelios y en escritos cristianos muy anteriores a Nicea. Por ejemplo, y para disgusto de mormones, Testigos de Jehová o musulmanes (tres credos actuales que niegan que Jesús era Dios) podemos leer cómo Tomás dice al ver a Jesús resucitado:

[Juan 20,28] Ho Kurios mou ho Theos mou (Mi Señor y mi Dios)

O en Romanos 9,5; carta dictada por San Pablo a Tercio en casa de Gayo, en Corinto, en el invierno del 57 al 58 d.C:

"de ellos [los judíos] son los patriarcas, y como hombre ha surgido de ellos el Cristo, que es Dios, y está por encima de todo".

O en Tito 2,13:

"esperamos que se manifieste la gloria del gran Dios y salvador nuestro Jesucristo".

O en 2Pedro1,1:

"Simón Pedro, sirviente y apóstol de Jesucristo, a aquellos que por la justicia de nuestro Dios y salvador Jesucristo han recibido una fe tan preciosa como la nuestra".

Y saliendo de los evangelios tenemos los textos de algunos Padres de la Iglesia muy anteriores a Nicea:

"Pues nuestro Dios, Jesucristo, fue según el designio de Dios, concebido en el vientre de María, de la estirpe de David, pero por el Espíritu Santo" [Carta a los efesios de San Ignacio de Antioquía, c.35-c.107 d.C].

"Si hubieses entendido lo escrito por los profetas, no habrías negado que Él [Jesús] era Dios, Hijo del único, inengendrado, insuperable Dios" [Diálogo con Trifón, San Justino Mártir, c.100-c.165 d.C].

"Él [Jesucristo] es el santo Señor, el Maravilloso, el Consejero, el Hermoso en apariencia, y el Poderoso Dios, viniendo sobre las nubes como juez de todos los hombres" [Contra los herejes, libro 3, San Ireneo de Lyon, c. 130 -200 d.C].

"Sólo Él [Jesús] es tanto Dios como Hombre, y la fuente de todas nuestras cosas buenas" [Exhortación a los griegos, de San Clemente de Alejandría, 190 d.C].

"Sólo Dios está sin pecado. El único hombre sin pecado es Cristo, porque Cristo también es Dios" [El alma 41:3, por Tertuliano, año 210 d.C].

"Aunque [el Hijo] era Dios, tomó carne; y habiendo sido hecho hombre, permaneció como era: Dios" [Las doctrinas fundamentales 1:0:4; por Orígenes, c.185-c.254 d.C.].

Estas citas -y muchas otras- demuestran que los cristianos tenían clara la divinidad de Cristo mucho antes de Nicea.. De hecho, en Nicea el debate era sobre las enseñanzas de Arrio, un sacerdote herético de Alejandría que desde el 319 enseñaba que Jesús no era Dios, sino un dios menor. De unos 250 obispos, sólo dos votaron a favor de la postura de Arrio, mientras que el resto afirmaron lo que hoy se recita en el Credo, que el Hijo de Dios fue engendrado, no creado y que es de la misma naturaleza (substancia, homoousios) que el Padre, es decir, que Dios Hijo es Dios, igual que Dios Padre también es Dios, un mismo Dios pero distintas Personas. Pese a esta unanimidad de los padres conciliares, el historiador Teabing en la novela dice que Cristo fue "designado Dios" ¡por un estrecho margen de votos!

Errores de Brown que merecen atención

Sandra Miesel, una periodista católica especializada en literatura moderna popular, no puede evitar hacer un listado de errores misceláneos del libro, como ejemplo de su "impecable" documentación.

1.      Se dice que el planeta Venus se mueve dibujando un pentagrama, el llamado "pentagrama de Ishtar", simbolizando a la diosa (Ishtar es Astarté o Afrodita). Al contrario de lo que dice el libro, la figura no es perfecta y no tiene nada que ver con las Olimpiadas. Las Olimpiadas se celebraban cada cuatro años y en honor de Zeus, nada que ver con los ciclos de Venus ni con la diosa Afrodita.

2.      El novelista dice que los cinco anillos de las olimpiadas son un símbolo secreto de la diosa; la realidad es que cuando se diseñaron las primeras olimpiadas modernas el plan era empezar con uno e ir añadiendo un anillo en cada edición, pero se quedaron en cinco.

3.      En la novela presentan la larga nave central y hueca de una catedral como un tributo secreto al vientre femenino, con las nervaduras como pliegues sexuales, etc. Está tomado del libro de pseudohistoria “The Templar Revelation”, donde se afirma que los templarios crearon las catedrales. Por supuesto es falso: las catedrales las encargaron los obispos y sus canónigos, no los templarios. El modelo de las catedrales era la iglesia del Santo Sepulcro o bien las antiguas basílicas romanas, edificios rectangulares de uso civil.

4.      El Priorato de Sión realmente existe, es una asociación francesa registrada desde 1956, posiblemente originada tras la II Guerra Mundial, aunque clamen ser herederos de masones, templarios, egipcios, etc. No es creíble la lista de Grandes Maestres que da la novela: Leonardo Da Vinci, Isaac Newton, Victor Hugo.(Además nadie puede probar lo contrario)

5.      La novela dice que el tetragramaton YHWH, el nombre de Dios en letras hebreas, viene de "Jehová, una unión física andrógina entre el masculino Jah y el nombre pre-hebreo de Eva, Havah". Al parecer, nadie ha explicado a Brown que YHWH (que hoy sabemos que se pronuncia Yahvé) empezó a pronunciarse "Jehová" en la Edad Media al interpolarse entre las consonantes las vocales de "Adonai".

6.      Las cartas del tarot no enseñan doctrina de la diosa; se inventaron para juegos de azar en el s.XV y no adquirieron asociaciones esotéricas hasta finales del s.XVIII. La idea de que los diamantes de la baraja francesa representan pentáculos es un invento del ocultista británico A.E. Waite. ¿Qué dirán los esotéricos de la baraja española con sus copas -símbolos sexuales femeninos- y sus espadas -símbolos fálicos, quizá como los garrotes.-?

7.      El Papa Clemente V no eliminó a los templarios en un plan maquiavélico ni echó sus cenizas al Tíber: (El Tíber está en Roma y Clemente V no), porque fue el primer papa en Avignon. Toda la iniciativa contra los templarios fue del rey francés, Felipe el Hermoso. Algunos envidiosos Masones (quienes en algunas líneas tienen su grado maximo con la denominación de “Caballeros Templarios” – si ya se suena a contradicción, pero ya sabemos que la ambición siempre fue desmesurada), los nazis y ahora los neognósticos que quieren ser herederos de los templarios.

8.      Mona Lisa no representa un ser andrógino, sino a Madonna Lisa, esposa de Francesco di Bartolomeo del Giocondo. Mona Lisa no es un anagrama de los dioses egipcios Amón e Isa (Isis).

9.      En La Última Cena de Leonardo, no aparece el cáliz y aparece el joven y guapo San Juan, el discípulo amado. La novela dice que el joven guapo en realidad es María Magdalena, que ella es el Grial. La verdad es que el autor del cuadro inmortaliza el momento anterior a la salida del caliz ya que no sale el cáliz porque el cuadro está describiendo la Última Cena tal como sale en el Evangelio de San Juan, sin institución de la Eucaristía, más concretamente cuando Jesús avisa "uno de vosotros me traicionará" (Juan 13,21).

10.  La novela habla de que Leonardo recibió muchos encargos de la Iglesia y "cientos de lucrativas comisiones vaticanas". En realidad Leonardo pasó poco tiempo en Roma y apenas le mandaron algún encargo.

11.  En la novela presentan a Leonardo como un homosexual ostentoso. En realidad, aunque en su juventud fue acusado de sodomía, su orientación sexual no está del todo clara.

12.  La heroína, Sophie Neveu, usa el cuadro de Leonardo “La Madonna de las Rocas” como un escudo y lo aprieta tanto a su cuerpo que se dobla: es asombroso, porque se trata de una pintura sobre madera, no sobre lienzo, y de casi dos metros de alto.

13.  Según los protagonistas de la novela, "durante trescientos años la Iglesia quemó en la estaca la asombrosa cifra de cinco millones de mujeres". Esta es una cifra repetida en la literatura neopagana, wicca, new age y feminista radical, aunque en otras webs y textos de brujería actual se habla de 9 millones. Los neopaganos necesitan una "shoah" propia.

Cuando acudimos a historiadores serios se calcula que entre 1400 y 1800 se ejecutaron en Europa entre 30.000 y 80.000 personas por brujería. No todas fueron quemadas. No todas eran mujeres. Y la mayoría no murieron a manos de oficiales de la Iglesia, ni siquiera de católicos. La mayoría de víctimas fue en Alemania, coincidiendo con las guerras campesinas y protestantes del s. XVI y XVII.

Cuando una región cambiaba de denominación, abundaban las acusaciones de brujería y la histeria colectiva. Los tribunales civiles, locales y municipales eran especialmente entusiastas, sobre todo en las zonas calvinistas y luteranas. De todas formas, la brujería ha sido perseguida y castigada con la muerte por egipcios, griego, romanos, vikingos, etc... El paganismo siempre mató brujos y brujas. La idea del neopaganismo feminista de que la brujería era una religión feminista precristiana no tiene base histórica.

Y se podría seguir diseccionando los errores y los simples engaños de este best-seller mentiroso. Por no hablar de su calidad literaria. Pero ¿vale la pena tanto esfuerzo por una novela? La respuesta es sí: para miles de jóvenes y adultos, esta novela será su primer, quizá único contacto con la historia antigua de la Iglesia, una historia regada por la sangre de los mártires y la tinta de evangelistas, apologetas, filósofos y Padres. No sería digno de los cristianos del s. XXI ceder sin lucha ni respuesta ante el neopaganismo el espacio que los cristianos de los primeros siglos ganaron con su fidelidad comprometida a Jesucristo.


FUENTES CONSULTADAS:

Para este artículo he utilizado mucho material de Carl Orlson, uno de los responsables de la magnífica web:  www.envoymagazine.com

A quien lea inglés le recomiendo visitar http://www.envoymagazine.com y todos sus links sobre las relaciones entre cristianismo, gnosticismo y paganismo.

Fuente:  E-cristians.net - 09 / 01 / 03 -
http://www.e-cristians.net/listados/marcos.asp?ide=5513&cat=hecho&lan=esp

Facultad de Teología. Universidad de Navarra - 30 de mayo de 2006 Deia (País Vasco) - http://www.fluvium.org

Otras consultas: http://www.aciprensa.com/controversias

Parte de este artículo fue publicado en  Info – Spes Boletín Informativo de la Fundación .P.E.S.
Nº 61 - Enero de 2003 Cortesía de: José María Baamonde


[1] Actor, productor y director, Ron Howard es uno de esos cineastas autodidactas que se ha forjado un nombre a base de buenos trabajos. Cocoon, Apolo 13 o Una mente maravillosa son buena prueba de ello.

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